domingo, 2 de octubre de 2011

Novedades sobre la especie Homo

Han leído bien: los Homo formamos una E-S-P-E-C-I-E, no un género. Ninguna de las tres noticias que he rescatado de la actualidad (gracias Javier) lo dice explícitamente, pero junto a otras que ya hemos comentado edifican una argumentación difícilmente refutable.

Como me veo perezoso para entrar en detalles, reseñaré telegráficamente las noticias:
1ª. “Los humanos modernos se cruzaron en África con especies más primitivas”. Análisis genéticos a poblaciones cientroafricanas muestran que algunas poblaciones tienen un 2% de genes provenientes de un cruce con otra “especie” hace 35.000 años. La “especie” con la que nos cruzamos separó su línea evolutiva de la nuestra hace 700.000 años. Más adelante, y de forma un poco confusa, dice que el “gen 4” (supuestamente el arcaico) se presenta, según mutaciones, en un 3,6% del stock genético pigmeo, en el 11,9% del bosquimano y en el 14,8% de los mbuti. Para los investigadores la hibridación “ha jugado un papel clave en el origen de nuestros rasgos humanos únicos”.
2ª. “Un cráneo de Nigeria apunta a cruces entre ‘sapiens’ modernos y arcaicos”. En Iwo Eleru, al SW de Nigeria, encontraron un cráneo en 1965, y ya desde entonces vieron que era transicional entre los modernos y los “modernos arcaicos”, o incluso los “erectus progresivos”. El notición aquí es que ha sido redatado, y por dos veces ha arrojado 13.000 años de antigüedad, es decir, a las puertas del Holoceno. Teniendo en cuenta que el cráneo más parecido a Iwo-Eleru es el LH-18 o Ngaloba (Laetoli, Tanzania, 140.000Bp), estaríamos ante un verdadero fósil viviente. Más aún, LH-18 era ya arcaizante para su época, pues recordemos que hombres modernos como Idaltu o Jebel Irhoud aparecen hace 200.000-150.000 años. Resumiendo mucho, hablamos de un ergaster progresivo en el pre-neolítico.
3ª. “La navegación en el Mediterráneo existía hace 130.000 años”. Se basa exclusivamente en la presencia de industrias líticas en Creta, algo que ya pasó en Flores (antes incluso de descubrir su homínido) y en otros lugares. Como es Europa, la vieja Grecia ni más ni menos, les han hecho algo más de caso. Atribuyen dichas industrias al Homo Erectus y al Heidelbergensis, y se atreven a datar algunas en 700.000 años. Sobra decirlo, no hay puente de tierra que uniera Creta al continente con la bajada de los mares propias de las glaciaciones. Pese a ser un tipo de noticia diferente, complementa a las otras dos porque cuestiona, otra vez más, el papel del mar como barrera genética. Como afroibéricos esta cuestión es de suma trascendencia pues probaría sobradamente los contactos con el Magreb vía Gibraltar.

Como ya dije en otras ocasiones, no podemos esperar respuesta si no hacemos las preguntas adecuadas. Obcecados en el viejo paradigma no evitaremos chocar una y otra vez con una realidad paleoantropológica que parece burlarse de nosotros y nuestras clasificaciones. Es curioso, y algo triste, ver como los especialistas sueltan eso de “hallazgo revolucionario”, “esto pone patas arriba la idea que teníamos”, etc., para finalmente encorsetar lo hallado dentro de sus teorías moribundas. Me recuerdan al Sombrero Loco y la Liebre de Marzo, celebrando eternamente su “no-cumpleaños”. ¿No sería más fácil plantearnos que tanto fallo y sorpresa sólo se puede deber a que partimos de una perspectiva general incorrecta?

Probemos a cambiar la consideración que tenemos de los Homo, algo que ya he defendido en otras entradas. Si fuésemos una especie, en lugar de un género, se irían a paseo los “mestizajes” o las “morfologías extemporáneas”, el “multirregionalismo” y el “out of África”. Somos genéticamente compatibles desde hace 2 millones de años. Si las cadenas genéticas cambian es por su edad, no porque haya existido un cambio de especie. Los humanos modernos tenemos un 4% de neandertal (algunos euroasiáticos) y hasta un 15% de sapiens arcaico de hace 35.000, 140.000 o 700.000 años atrás (algunos centroafricanos). Eso si no contamos con la posibilidad de que algunos de los genes que calificamos de “modernos” no vengan heredados de algún otro “primo”. En cuanto al polimorfismo anatómico, hay mucho prejuicio de por medio. Repitiendo de nuevo lo dicho en otros artículos, la mayor parte de los rasgos que hoy nos atraen del otro sexo (o del propio, va por gustos) provienen de los erectus: auténtica voz humana , piel sin pelo, blanco de los ojos, carnosidad en los labios, caderas en las mujeres, penes ostentosos en los hombres, etc. Francamente, el cráneo de un erectus o de un neandertal ni es feo ni es antiguo ni es deforme. Es poco común, porque vivimos plastificados y televisados, pero si estudiáramos cráneos históricos anteriores al s.XX quedaríamos sorprendidos ante la pervivencia puntual, o no tanto, de rasgos “arcaizantes”.

Otra tarea pendiente es la de lograr la independencia de los estudios genéticos. Del mismo modo que la Arqueología nació para dar la razón a la Historia, y ahí sigue tratando de desprenderse de su herencia, la genética sigue demasiado ligada a la Antropología tradicional. En el caso de estudios genéticos sobre poblaciones actuales, es muy común ver que la muestra “española” se reduce a cinco madrileños. De hecho, el artículo de arriba sobre el mestizaje se debe a que unos investigadores habían decidido detallar mejor la secuencia centroafricana por considerarla descuidada. Cuando la genética se aplica a la Paleoantropología, la esclavitud es absoluta. Identifican genes “de Neandertal” o determinan que nuestra especie surgió en tal o cual fecha a tenor de los pocos genes humanos que sobreviven en la actualidad. A menudo las conclusiones de estos artículos están escritas un año antes de la exposición de datos.

Reivindiquemos una especie Homo, una gran especie humana, una gran familia humana. Desconfiemos de quienes quieren levantar muros a cuenta del “lóbulo frontal” o del “hioides”, pues son los mismos que estuvieron cacareando de volumen cerebral hasta que midieron el de los neandertales. De hecho son los mismos que un día nos convencieron de que existían motivos “científicos” para justificar el tráfico de esclavos, el apartheid o el Holocausto. El Hombre de Flores, con el cráneo tan pequeño y poco frontal como el de un Homo Habilis, tallaba en Modo 3, técnica asociada a neandertales y modernos, y fue capaz de colonizar por mar su Isla hace unos 800.000 años. Los propios neandertales, con sus cráneos de melón, eran capaces de tener los mismos destellos artísticos y mimos con enfermos y muertos que nosotros. No hay especies humanas sino prejuicios humanos. Si un “bicho” silba, canta, se ríe cuando a otro se le escapa un pedo, baila, sazona la comida, mantiene a los inválidos de su grupo, juega a las cosquillas y los problemas de amores le dan insomnio, ese es mi hermano. Y luego le ponen erecto, ergaster, antecesor, geórgico, floresiense, denisoviano, neandertal, ngandongano, iwoelerudense, idaltusiano o ngalobeño. Y si no, que le pregunten a Nikolai Valuev.

Arriba: cráneos de Ngaloba (140kybp), Iwo-Eleru (13kybp) y actual. Abajo: ubicación del sitio nigeriano de Iwo Eleru y cuatro perspectivas de su cráneo.

12 comentarios:

Ernesto dijo...

Como bien decías, somos una única especie, y no varias:
Desde lo que se admite como la aparición del "género" Homo, es decir, fósiles asociados a una morfología y/o a una cultura claramente humanas, se han propuesto un número variable de "especies" diferentes (por lo que, según el concepto de especie, no deberían ser interfecundas entre sí): Homo habilis, H. rudolfensis, H. ergaster, H. erectus, H. antecessor, H. heidelbergensis, H. neanderthalensis y, finalmente, Homo sapiens. Las "especies paleontológicas", es decir las basadas en restos casi siempre muy fragmentarios son, en muchas ocasiones, artefactos con una base real poco sólida o, al menos, inverificable. Pero en el caso de la evolución humana, la "compartimentación" específica de unas variaciones morfológicas cuya traducción en términos genéticos se desconoce, pero cuya comparación con la variabilidad actual (existente tras milenos de intercambio genético), hace pensar que no resulta muy superior, es casi un acto de fe. La amplísima distribución temporal (una "estasis" de más de dos millones de años) y espacial (desde África y Europa hasta Extremo Oriente y Oceanía) de una especie formada por grupos no muy numerosos, de una extremada movilidad, y muy susceptibles, por ello, a fenómenos demográficos (que no evolutivos) de deriva genética (aislamientos reproductivos, mortalidad diferencial aleatoria, etc.), justificarían más que sobradamente la variabilidad encontrada a lo largo del tiempo. Y esta posibilidad se ha visto reforzada con el reciente descubrimiento en Etiopía (Asfaw et al., 2002) de un cráneo datado en un millón de años de antigüedad, con unos rasgos morfológicos "característicos" de la supuesta especie Homo erectus de China. La consecuencia que deriva de este hallazgo es que Homo erectus era un grupo casi tan variado y ampliamente distribuido como los humanos actuales (Clarke, 2002)...
http://www.somosbacteriasyvirus.com/origen.pdf
Tiene también por ahí un trabajo de sus alumnos muy recomendable.
Yo pondría al cromañon aún mas oscuro.
Has valorado la posibilidad del albinismo? Mutaciones que se dan en grupos enteros (en el trabajo de Sandín viene bien explicado).
Y otra cosa: Según una investigación realizada en EEUU, hace 6000 años los europeos eran negros http://spanish.peopledaily.com.cn/31615/5854615.html
Imagino que todo esto ya lo conocerás, pero por si acaso.
Acabo de llegar a tu blog, bastante interesante, tienes a un nuevo seguidor.
Y sobre libros, otro que está desparecido es el tomo II de Historia general de África, el de la unesco. Imposible encontrarlo en castellano.
Un saludo

Abercan dijo...

Amigo Ernesto:
Siempre es una alegría dar con alguien que valora la modesta aportación de este blog, así que espero que te sientas aquí como en casa para expresar tus valiosas opiniones. Muy interesante el artículo que enlazas de M. Sandín, así como la noticia sobre los europeos neolíticos negros. Sobre este último asunto, qué quieres que te diga: yo también habría puesto al cromañón más negro de cómo lo reconstruí pero, conforme me vayas leyendo, te darás cuenta de que siempre opto por luchar con un brazo atado a la espalda, dando cierta cancha al eurocentrismo vigente. Si no lo hiciera sería catalogado como extremista afrocéntrico y perdería un importante sector de público, bienintencionado pero intoxicado de propaganda. Apuntalo unos mínimos irrenunciables (en este caso un cromañón más moruno que negro) a la espera de que otros sean los que mañana rematen la faena. A menudo hay que renunciar a dar el “canto del cisne” para ser humilde paso o ladrillo dentro de una estrategia de gran proyección espacio-temporal y más si, como yo, careces de talento para desbancar por ti mismo el paradigma vigente. Por eso te pido que comprendas que predicar a los convencidos es muy gratificante pero poco útil, que perdones por tanto mi tibieza, y que me sigas ayudando con tus oportunas aportaciones. En cuanto a la H. G. de África te he respondido en su entrada de M. Bernal. Un abrazo, Abercan.

Ernesto dijo...

Qué tal, Abercan
No debes excusarte, me he leído todas tus entradas, y ya me di cuenta que vas con precaución, cosa que tampoco está de más, este es un tema peliagudo en esta sociedad.
Lo de Máximo Sandín es apasionante, yo empece con un artículo, por casualidad, y acabé leyendo todos, como me pasó con tu blog, es muy muy recomendable, sobre todo por el trasfondo racista que hay detrás de toda la biología actual, más ideológica que científica, como dice él: "hablar de Darwinismo social es una redundancia"
Y es muy interesante para ver como se produce la evolución, el cambio de una especie a otra, con datos y evidencias, con pruebas en laboratorio (insectos...), cambios bruscos más que graduales, y en poblaciones enteras, no en indivisuos.
Te recomiendo que leas todos para una mejor comprensión (perdona mi atrevimiento)
Los de la especie Homo son buenísimos, al leerte a tí pensé que ya habías leído sus trabajos.
De momento te dejo un par de trabajos bastante interesantes, me parece que vas a acabar de mis enlaces hasta los... con perdón.
Ete es de una alumna de Sandín, creo: http://registrofosilasierra.weebly.com/uploads/3/9/3/5/3935280/homednidos.pdf
En este otro viene una reconstrucción de un erectus muy sapiens: http://www.planetaellas.com/2011/08/23/el-homo-erectus-experto-en-cocina/
Y este sobre los craneos humanos, olvídate de si son creacionistas, elimina la paja, aunque este en concreto no tiene paja. Y con buenas imágenes: http://www.sedin.org/doorway/09-presionesamb.html
En este tienes más imágenes buenas sobre craneos erectus y homos actuales muy similares, en concreto autóctonos de Malasia.
Bueno, te dejo descansar antes de que me eches por pesao.
Un saludo

Abercan dijo...

De pesado nada, ojalá hubiera muchos usuarios con tu entusiasmo. Los nuevos enlaces siguen siendo de gran interés, ahí tengo "deberes" para rato. Siento que otras tareas pendientes no me permitan dedicarme a ellos de inmediato, pero te aseguro que tarde o temprano los estudiaré con detenimiento. No te olvides de dejarte caer de vez en cuando por Afroiberia.

Ernesto dijo...

De vez en cuando? Paso todos los días a ver si hay algo nuevo, estoy cansado de que todos estos temas estén en inglés y en francés, no he encontrado nada medianamente serio en castellano. Aunque he de reconocer que lo que más me atrae es el egipto afro (y los fraudes leucodermos), más que Tartesos y sus habitantes cruzadores del estrecho, como el sentido común y la lógica nos dicen, les duela o no a los "expertos" "imparciales".
De lo que leí estos días me quedo con los mafiosos atapuercos, y con lo de "blanco propiamente dicho", sublime, esto lo tuve que copiar y guardar, inmejorable.
Bueno, te dejo en espera de más entradas.

Ernesto dijo...

Observa esta entrada http://www.ancient-egypt.co.uk/manchester/pages/the%20two%20brothers.htm
Y no me digas que no es para reir el grado de estupidez al que se puede llegar, uno de los hermanos es negro, el otro no. Y luego hacen una reconstrucción facial, ahí es cuando vienen las risas.
Esto es ciencia, amigos.
Y observa el ángulo de las fotos en la reconstrucción.

Abercan dijo...

Gracias Ernesto,conocía lo de estos hermanos. Podrías repetir este último comentario tuyo en algún artículo de la serie sobre Tutankamón y así le sacaría más jugo la gente interesada por Kemet.

Ernesto dijo...

Estudio demuestra que "la piel blanca" no confiere ninguna ventaja en el procesamiento de la vitamina D.
En castellano aquí http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/10/111004_piel_clara_vitamina_d_men.shtml
Lo del albinismo no parece ya tan disparatado.

Abercan dijo...

Hola Ernesto. El tema de la vitamina D es otro de esos en los que practico el fair-play. Su papel en nuestro color de piel se demuestra cada día más anecdótico, y en consecuencia el blanqueamiento de nuestros ancestros, por mera cuestión de latitud, será cada día una excusa más y más insostenible. Por el contrario, las dificultades de ser blanco en ciertas regiones del sur se mantienen tanto por el cáncer de piel como por el ácido fólico.
Otra cosa, debido a nuestra afinidad de ideas me gustaría tener tu correo electrónico para mantener un contacto más fluido. Déjamelo mejor en "Contacta con Afroiberia" (en el encabezado de la página), para que tus datos no sean públicos. Gracias.

Ernesto dijo...

Lo de la vitamina D lo relaciono con el cromañón que reconstruíste, por eso te comenté que yo lo hubiera hecho aún más negro.
Y por el estudio aquel, del que no se supo más, que afirmaba que los blancos aparecieron hace unos siete mil años.
Las piezas van encajando para dolor de muchos.
No te lo digo como reproche, ojo, ya se que vas con pies de plomo.
Un saludo.

Ernesto dijo...

http://www.tartessos.info/bereber/escritura_protosahariana.htm

Anónimo dijo...

Le agradecería mucho que me indique los nombres de otros académicos que como usted y Máximo Sandín opinen que el genero homo es una sola especie.

Badi Villar