

(Agradecimientos a la ed. Síntesis, de cuyo Atlas Histórico de España y Portugal saco estas dos adaptaciones)
Observamos que si bien la correspondencia no es en absoluto perfecta, sí que abundan los puntos donde se reafirma la teoría de los 300km. Por ejemplo la Cordillera Costero Catalana y El Maestrazgo definen claramente la región euro-mediterránea frente a la euro-atlanto-mediterránea, y la zona blanca, la ibérica menos influenciada, está bastante bien definida al norte y sur por el Sistema Central y los Montes de Toledo, mientras que la Iberia puramente mediterránea parece una expansión de la cuenca del Júcar. Ya en el área que yo bautizo como Afroiberia tenemos que la parte afro-atlanto-mediterránea (marrón oscuro) está perfectamente limitada por el macizo algarveño y Sierra Morena, al tiempo que por oriente se dibuja bastante bien a través del alto Guadalquivir y los Sistemas Béticos andaluces, esto es, aquellos que no desembocan afluentes al Segura, el cual por su parte es fiel espejo de la zona ocre o afro-mediterránea. También podemos observar que el arco atlanto-mediterráneo del sur está bien marcado por un escoramiento en flecha del Guadiana y los Montes de Toledo. Sin embargo, no parece tan fácil la correspondencia entre otras zonas, y echamos en falta regiones marcadas por la orografía y las cuencas que el esquema de los 300km desapercibe. Pero, y a riesgo de parecer insolidario, este no es un asunto que ahora nos deba preocupar demasiado porque abrumadoramente incumbe a la parte que queda al norte de nuestra línea roja y por tanto también fuera de este blog. La conclusión que sacamos es que Afroiberia geográfica está bastante bien representada por esas líneas de influencia en apariencia arbitrarias (300km) porque el relieve y la hidrografía les dan la razón, si bien son necesarios unos lógicos reajustes. Para llevar estos a cabo necesitaremos antes profundizar en el papel de mares y ríos como vías de comunicación humana, y a ello nos dedicaremos en las siguientes dos entradas del blog.