

Este segundo montaje podría ser denominado “chipriota”, lo cual puede sonar contradictorio recién comentados tantos bronces procedentes de Chipre. La diferencia estriba en que ahora nos dedicaremos a iconografía surgida en Chipre a partir del sincretismo entre lo aborigen, lo fenicio y lo proto-griego, pero también lo anatolio, lo pan-mediterráneo, etc. No es arte cananeo ubicado en Chipre sino arte propiamente chipriota, entre los s.VII y VIaC. La figura 1 es la más interesante, pues en ella se mezclan rasgos muy típicos del Gerión de la mitología griega con otros que no lo son tanto o no lo son en absoluto. La figura humana de la izquierda es a todas luces Melqart-Heracles, como indica la piel de león y otros temas de la escena, pero se muestra desnudo, y con la cola del león colgando fálicamente entre las piernas de una manera que nos recuerda a Aha y Bes. Es una lástima que la mitad superior del cuerpo esté tan deteriorada, pero es innegable que alza su brazo derecho para atacar. El ganado vacuno que aparece nos permite precisar que el episodio exacto que se representa es el robo del ganado de Gerión. El monstruoso perro de la esquina superior derecha se plantea conflictivo, pues si interpretado como Ortos confirma la teoría anterior, estas tres (y no dos) cabezas desentonan, siendo más propias de su hermano Cerbero, el cual también está relacionado con Heracles (Homero) pero sin rebaños de por medio. He dejado para el final, por enigmática, la otra figura humana. La menor envergadura respecto a Melqart no lo convierte en un enano, como comprobamos al escalarlo respecto a los bueyes, sino que simplemente es una forma tradicional de representar las categorías de los personajes implicados, como cuando los faranones son mayores que sus enemigos en los relieves egipcios. Su apariencia es la de un hombre barbudo y de melena salvaje, desnudo y que también recuerda a Bes-Enkidu, pero que porta capa en lugar de piel de león. Desde luego su mayor misterio reside en sus manos pues una porta una bola y la otra un árbol completo, ninguno de los cuales son símbolos identificables en el mito clásico de Gerión. Se tiende a identificarlo como Euritión, el pastor de los rebaños de Gerión, pero nada impide suponer que nos encontremos ante Gerión-Hades en persona, sin necesidad de ser representado triple. Hubiera sido maravilloso conservar el resto de “metopas” que, junto a esta, componían como viñetas una especie de comic, pues probablemente encontraríamos un Gerión mucho más rico en matices que el que hoy conservamos. La figura 3 forma parte de una mesa o altar y sólo tiene que ver indirectamente con nuestro mito. Representa el nacimiento de Pegaso y Crisaor del cuello de Medusa tras ser decapitada por Perseo. De nuevo, las coincidencias y disensiones respecto al canon griego son evidentes. Medusa es representada como monstruo (sus pechos caídos son una clara señal de ello), y su cabeza es portada por Perseo envuelta en un paño para no petrificar ni emponzoñar todo a su paso. Pero el héroe se representa con barbas y ropaje más fenicios que griegos, a la vez que carece de muchos elementos (escudo-espejo, alas en las sandalias, etc.) que se le asocian en el mito griego. El uso de la agrícola hoz en lugar de una espada no es inédito en arte griego, pero merece considerar que el autor chipriota tomara esta alternativa. Finalmente, ¿cuál es ese perro que se les interpone? Debería ser Cerbero u Orto por su relación occidental con las gorgonas, pero entonces, ¿por qué sólo muestra una cabeza? Acabamos esta segunda composición con las figuras 2 y 4 que representan al tricórpore Gerión, si bien una es de terracota del sVIIaC. (fig.2) y la otra es de caliza del sVIaC. (fig.4). En cuanto a esta última, me resulta llamativo que en su escudo izquierdo Gerión presente la propia muerte de su abuela Medusa, o que en el del centro haga gala de un capítulo de su enemigo Heracles-Melqart (los cercopes).